El técnico madrileño zanja su encontronazo con Ángel Pérez en la rueda de prensa tras el partido: «Hoy le quiero más que ayer»
El primer triunfo de la temporada en Liga del Deportivo Alavés dejó varias imágenes que dieron mucho de qué hablar tras el partido. Al ser el partido inaugural del curso liguero en Primera División, las miradas del mundo del fútbol estaban puestas en Mendizorroza y el duelo ante el Getafe captó la atención de un gran número tanto de babazorros como de aficionados neutrales.
La imagen del choque fue sin duda el golazo y la posterior celebración de Mariano, que fue el mayor tema de conversación en redes sociales de este sábado. El nombre del delantero hispano-dominicano ocupó los primeros puestos de las tendencias en X durante varias horas.
Sin embargo, el tanto del dorsal 9 del Glorioso no fue lo único reseñable y el duelo también dejó otras anécdotas que dieron de qué hablar. El incontrolable ataque de risa de Quique Sánchez Flores en la entrevista tras el partido, la rueda de prensa de Bordalás, la expulsión de Kiko Femenía o la bronca entre el técnico del Alavés y Ángel Pérez tras su enfado al ser sustituido fueron algunos de los episodios más comentados.
Precisamente, fue el último de ellos el que más revuelo causó entre la propia afición babazorra, que se mostró perpleja ante esta situación. Sobre el minuto 65 de encuentro, Sánchez Flores retiró del terreno de juego al carrilero aragonés para dar entrada a Yusi y pasar del 5-3-2 inicial a un dibujo de 4-4-2 en el que Ángel tenía menos cabida que otros.
El exjugador del Huesca, que durante la primera mitad fue el albiazul más activo sobre el césped, pagó con rabia contra el banquillo la frustración tras el cambio.
Lo cierto es que se desconoce si el motivo del enfado del carrilero fue por la sustitución o venía precedido de algún lance del juego o de la impotencia de no haber conseguido nada pese a sus constantes intentos. En ese momento el resultado todavía seguía en empate a cero.
Sea como fuere, la actitud del joven futbolista de 23 años no gustó nada al técnico babazorro, que no dudó en recriminarle, con mucha firmeza, los puñetazos al banquillo. Ambos intercambiaron palabras e incluso Moussa Diarra tuvo que intervenir ligeramente para tratar de alejar al entrenador albiazul de la zona.
Quique rebaja la tensión
Tras el partido, y en un ambiente mucho más festivo tras la goleada final, Sánchez Flores quiso restarle importancia a lo sucedido tras ser cuestionado por ello en la rueda de prensa.
“Hoy quiero a Ángel más que ayer”, sentenció el preparador madrileño durante su intervención, dejando entrever que, más allá de la bronca del momento, no parece que la cosa vaya a ir a más con un posible castigo en el próximo duelo frente al Rayo Vallecano, que se disputará este jueves 20 de agosto a las 21.00 horas.
De esta forma, el tan comentado episodio entre jugador y entrenador se quedará en una simple discusión fruto de la tensión del momento. Sánchez Flores quiere tener a todos los jugadores con la cabeza centrada e implicados con el grupo, sin grandes desconexiones ni mal ambiente dentro de la plantilla.
Esa capacidad para gestionar el grupo, en la que el entrenador madrileño destaca con creces, como se ha visto con Mariano, se vio reflejada una vez más frente al Getafe con el episodio entre Ángel y él.



