La feria ganadera del patrón se vio resentida por la ausencia de ganado bovino y hubo 16 participantes en danzas
Amurrio cumplió este domingo con su patrón, devolviéndole a pie a su morada a 3 kilómetros del centro urbano, y éste se lo recompensó protegiendo de otra jornada de calor -aunque algo más benigno que las primeras jornadas festivas- a todo el que se acercó hasta sus dominios.
De hecho, la sombra del arbolado del entorno de su ermita hizo más fácil poder disfrutar de los actos. Otro motivo más para defender con uñas y dientes nuestros montes y parques, frente al asfalto.
San Roque ya esta de nuevo en su ermita y presidió la misa de campaña. Araceli Oiarzabal
En concreto, la imagen del santo llegó al recinto una holgada media hora antes de que diera inicio la misa de campaña cantada por la coral Mariaka; aunque por allí ya se encontraban desde primeras horas los 7 ganaderos que ayudaron a sacar adelante la ya popular feria ganadera del día de San Roque, que ayer cumplió su LXI edición.
Pese a la ausencia de sección bovina, la feria fue secundada por 7 ganaderos con 54 cabezas de equino, caprino y ovino
“La prohibición y restricciones al ganado bovino, como medida preventiva por la dermatosis nodular contagiosa, fue levantada por el Gobierno vasco escasos días después de que ya tuvieramos cerradas las inscripciones a la feria de este año y, por ello, no tenemos vacas ni las siempre vistosas parejas de bueyes”, explicó el técnico municipal de ganadería, encargado del buen transcurrir de la cita, Iñigo Mínguez.
Bienestar animal
Con todo, el público pudo disfrutar de medio centenar largo de ejemplares de lo mejor de las cabañas ovinas, equinas y caprinas de la comarca de Aiaraldea y proximidades.
No en vano, se trata de una exposición en la que el ganado viene seleccionado de antemano y no hay concurso, sino que sus dueños -tras intentar buscar el mejor lote de cada raza- reciben un recuerdo y dietas de transporte por participar.
Un txiki se encarama al vallado para contemplar al chivo en San Roque Araceli Oiarzabal
Todos ellos contaron, a lo largo de la feria, con agua y comida dentro de sus boxes, pese a que bajo el arbolado que acoge esta tradicional cita no pegaba tanto el sol. “Llevamos ya varios años incidiendo en el respeto y bienestar a los animales. De ahí, los carteles de no tocarles”, detalló Mínguez.
En total, la cita reunió un lote de simpáticos ponis; tres de ovejas latxas, más tres de carneros; dos de cabras enanas y otro de las autóctonas Azpigorri, junto a tres imponentes chivos; además de dos enormes corrales de caballos de monte de Euskadi o Pottokas, en los que yeguas, sementales y potros, apacentaban juntos.
Puesto de utilllaje agrícola-ganadero en la feria de San Roque de Amurrio Araceli Oiarzabal
Los acercó la explotación Aldama Landazuri desde Longarai en el concejo de Lezama y de ellos salió una de las protagonistas de la jornada.
Y es que con una de sus elegantes yeguas se llevó a cabo la, de unos años a esta parte, más exitosa actividad de esta cita ganadera: el pesaje de un ejemplar, en torno al que se realizan apuestas, que vio subir a la báscula no uno, sino dos animales, complicando al abundante público aquello de hacer los cálculos.
Pesaje de una yegua en la feria de san Roque de Amurrio Araceli Oiarzabal
Y es que, además de la yegua de Lezama que pesó la friolera de 648 kilos, tomó parte en la actividad un majestuoso chivo azpigorri que alcanzó en el marcador digital otros 77 kilos.
Las pujas, por un euro, se podían hacer por uno u otro animal o ambos; y, en total se realizaron 201 apuestas: 115 por la yegua, que tuvo como única acertante a Garoa Belardo, que se llevó lo recaudado; y 86 por el chivo, con cuyo peso atinaron tres personas, que tuvieron que repartirse el botín.
Las seis parejas participantes en el certamen de fandango y arin-arin calentando. Araceli Oiarzabal
16 dantzaris
Asimismo, la feria, que contó con animación de trikitixas, hizo hueco a varios puestos de venta de pasteles, pan, txakoli y utillaje agrícola-ganadero; y de forma paralela, en el exterior de la ermita, se desarrolló el LX concurso de aurresku y jotas que organizó la asociación amurrioarra Aiara Dantza Taldea, pregoneras de la edición festiva de 2019.
Las dantzas son una de las citas ineludibles en la feria de San Roque en Amurrio Araceli Oiarzabal
Al certamen concurrieron seis parejas en fandango y arin arin, y otros cuatro dantzaris en aurresku y, una vez finalizado, la gente comenzó a retornar al centro urbano donde, a la tarde, llegaba el espectáculo de teatro y clown The return of Delirios.
Este lunes a medianoche Iguarrako emprenderá el vuelo de regreso a su guarida, pero queda toda una última jornada de disfrute
La noche del domingo también está plagada de música y solidaridad, pues la verbena que acerca la orquesta Maran, seguida de la romería con el grupo Zutik y Dj Varro, cuenta, por quinto y último día, con la txosna de Ezina Ekinez Egina, que entregará lo recaudado esta jornada al concejo de Llanteno en Ayala, para colaborar en la reparación de los daños ocasionados por el incendio que ha mantenido en vilo a Aiaraldea toda la semana.
Con todo, el mayor atractivo de la noche vuelve a ser el desfile de carrozas en el que, cada año, las cuadrillas vuelcan toda su creatividad y echan el resto en animación callejera.
Este lunes a medianoche tocará despedir las fiestas una vez se sepa qué Cuadrilla se lleva el segundo Iguarrako de oro, pero antes queda toda una mañana de disfrute gastronómico, en las campas del patrón.



