Mariano Díaz se sincera tras su portentosa exhibición en el triunfo del Alavés ante el Getafe con un golazo y dos asistencias
Mariano Díaz se sinceró al término de la contundente victoria del Alavés sobre el Getafe. Poco después de regalar su mejor actuación desde que viste los colores albiazules, concretada con un gol de bandera por la escuadra y dos asistencias a Nahuel Tenaglia y Mikel Rodríguez, el hispano dominicano se mostró «muy contento» tanto por su óptimo nivel como la victoria en casa que deja al equipo vitoriano en lo alto de la tabla de Primera División de manera momentánea.
«Espero que esto pueda seguir así», zanjó de entrada en los micrófonos de DAZN un jugador al que el Alavés y Mendizorroza han brindado una segunda oportunidad para demostrar que todavía conserva fútbol en sus botas y su cabeza.
«He estado un tiempo pasándolo mal porque uno siempre quiere jugar. Ahora empezamos de nuevo y espero que esto tenga continuidad y pueda ayudar al equipo al máximo», reconoció Mariano, cuya entrada a partir del minuto 57 revitalizó al Glorioso a la hora de aprovechar la superioridad numérica sobre el césped ante el Getafe.
Su inolvidable segundo gol aún permanece en la retina de los aficionados babazorros. Pleno de confianza tras ver que estaba resultando decisivo a la hora de derribar el muro de hormigón azulón, el ex del Real Madrid coló el balón en la escuadra de David Soria mediante un chut imparable que desató la locura en Mendizorroza.
«He visto a Toni que se iba solo y he intentado dársela para que hiciera gol, pero se me ha quedado en la frontal, he buscado el ángulo y me ha salido un golazo. Ha habido un poco de rabia en la celebración. Le dedico el gol a toda mi gente. Estaba mi padre en el campo, que ha venido desde lejos para verme, y me pone muy contento poder habérselo brindado”, confesó Mariano.
Las mejores imágenes del Alavés-Getafe
Iñigo Foronda
Por último, el ‘9’ del Alavés dejó claro que alberga esperanzas en vivir «una gran temporada» en Vitoria para quitarse el mal sabor de boca que dejó su rendimiento durante el pasado curso. «Primero que el equipo pueda conseguir los objetivos lo antes posible, y luego ojalá también lo sea a nivel individual”, resaltó Mariano.
Tono físico diferente
Desde que pisó Mendizorroza al inicio del segundo tiempo en lugar de Mañas, el hispano dominicano se convirtió en un demonio para la defensa del Getafe. No en vano, entendió a la perfección el contexto del encuentro, ganó duelos, supo caer a los costados cuando la jugada lo demanda e incluso exhibió un compromiso defensivo que levantó al público de sus asientos.
Y todo ello sostenido por un tono físico muy diferente al de aquella funesta aparición de la pasada campaña ante el Valencia en Mestalla, donde tras varias carreras acabó completamente extenuado.
