Tubos Reunidos en una situación compleja
La empresa Tubos Reunidos de Álava atraviesa una difícil situación, pero el nuevo administrador concursal, PKF Attest, ha confirmado en la reunión que ha mantenido esta mañana con el comité de la planta de Amurrio que se ha dejado sin efecto el ERE que afectaba a 240 trabajadores y el plan de cierre de la fábrica.
Este plan preveía el cierre de la fábrica de Amurrio y la externalización de la logística, medidas que fueron rechazadas por los sindicatos, por lo que el administrador comunicará al juzgado la suspensión de dichas medidas.
Los representantes de los trabajadores han manifestado su intención de defender una solución conjunta de los sindicatos, y han descartado posibles ventas parciales, ya que se busca salvar la empresa en su totalidad.
Necesidad de nuevos inversores
El administrador ha subrayado que se necesitarán entradas de inversión para mejorar una deuda de 263 millones. El consejero de Industria ha indicado recientemente que varios inversores han mostrado interés, pero aún no hay propuestas concretas.
Los representantes de los trabajadores también han expresado su deseo de lograr una comunicación transparente y continua, ya que deberán encontrar una solución para la BB-30. De este modo, se ha garantizado el presupuesto necesario para que los trabajadores de la planta puedan recibir su salario hasta noviembre.




