El delantero murciano, trabajador y comprometido como siempre, malogra tres claras ocasiones ante el marco del Rayo en una noche que difícilmente olvidará
Toni Martínez difícilmente olvidará la noche de este jueves en Butarque. Al hombre gol del Deportivo Alavés durante la prolífica pasada campaña se le hizo muy pequeña la portería defendida en primera instancia por Batalla y Cárdenas en la recta final.
De haber acreditado el punta murciano el olfato de gol del pasado curso, donde anotó 18 goles entre Liga y Copa entrando con todo merecimiento en la preselección de Luis de la Fuente para el Mundial, el Alavés habría conseguido una goleada de escándalo ante un frágil Rayo Vallecano y llevaría un increíble pleno de puntos en estas dos primeras jornadas ligueras.
Bien posicionado en todo momento y ganador de duelos pero esta vez errático en la definición ante la portería rival, Toni Martínez malogró tres ocasiones de oro que impidieron al Alavés llevarse una victoria más que merecida por su pujanza en los minutos finales.
Su trabajo resultó una vez encomiable a todos los niveles e incluso pudo ser objeto de un claro penalti tras un pisotón de Valentín dentro del área por el que se le rompió la bota. Sin embargo, a los delanteros siempre se les mide por su capacidad goleadora y en este sentido queda claro que Toni vivió un día aciago en tierras madrileñas.
Exceso de ansiedad
Tras escapársele el primer gol con un disparo a bocajarro que se marchó fuera por muy poco en una posición franca, Toni se topó a renglón seguido con el poste tras una magistral asistencia de Boyé. Esa doble ocasión que se fue al limbo pesó posiblemente demasiado en el subconsciente durante los siguientes minutos.
La acción más desafortunada, en cambio, tuvo lugar en la recta final del choque al poco de que Mariano estableciera el tanto del empate. Algo ansioso, el levantino recibió un preciso pase de Aleñá que atrapó demasiado arriba y con el cuerpo atrás envió el balón a las nubes.
Seguro que un delantero con el gol entre ceja y ceja como él tendrá la ocasión reivindicarse en las próximas jornadas empezando por el duelo del próximo viernes ante el Villarreal en Mendizorroza. Su crédito sigue intacto y durante la pasada campaña ya dio motivos suficientes para confiar en su notable pegada. Hasta los delanteros más grandes tienen noches en las que el gol les da la espalda.




