Lucas Boyé, la rentabilidad del fichaje
El Deportivo Alavés no es un equipo con un largo historial de grandes fichajes. La tendencia de los últimos años lo demuestra: los responsables de Mendizorroza prefieren apostar por perfiles aún inexplorados en el mercado o por jugadores cedidos estratégicamente. Por ello, el pago de seis millones de euros por Lucas Boyé el pasado verano fue sorprendente. Estas cifras, inusuales en la oficina de Paseo de Cervantes, dejaban claro lo que el equipo estaba buscando.
Más allá de los goles
Boyé ha anotado nueve goles con el equipo del Alavés y se ha convertido en el máximo goleador de la Liga. Con nueve jornadas por delante, será interesante ver cómo rentabiliza este fichaje para que el equipo se mantenga en Primera División. El Alavés necesita mantener su capacidad para marcar.
Juego colectivo
Sin embargo, el verdadero valor de Boyé va más allá de los goles. Su capacidad para asistir a sus compañeros no tiene comparación. Genera soluciones en diversas situaciones y ayuda a los movimientos de los jugadores, mejorando así al equipo.
Nervios y desafío
El estilo de trabajo entre Boyé y Toni Martínez es fundamental, ya que ambos se combinan bien. Es una figura clave para el futuro del Alavés, con contrato hasta 2029.
Este fichaje promete más de lo esperado, ya que se utiliza el dinero obtenido de la venta de Pedro Panichelli en años anteriores. Si el equipo quiere sobrevivir, solo tiene que rentabilizar a Boyé.




