Randy Nteka, de limpiador de vestuarios a futbolista profesional

El delantero del Rayo Vallecano sufrió una difícil llegada a España con 18 años, pero a base de sacrificio se ha asentado en el conjunto franjirrojo

Nunca es fácil llegar a otro país diferente al tuyo. La cultura o el idioma son barreras que muchas veces hay que sortear. Si encima alguien te engaña de primeras la apuesta resulta descorazonadora. Poco más o menos es lo que le sucedió a Randy Nteka hace diez años cuando salió de París para probar suerte en España. Falsas promesas de un agente con una prueba de por medio con un club le llevaron a plantearse el abandono del fútbol.

Entonces, el Rayo pensó en su posible incorporación, pero pese a ser de su agrado no tenía una ficha libre para él. Así que lo derivó al Club Deportivo Betis San Isidro, que lo acogió al mismo tiempo ofreciéndole un trabajo como limpiador de los vestuarios de sus instalaciones. 

Así consiguió Nteka sus primeros euros. Convicción a la vez que paciencia. El delantero del Rayo tenía claro que quería llegar a la élite, pero debía mantener la cabeza fría. Lo que para él era un período de semanas en Madrid acabaría siendo de varias temporadas, hasta hoy. 

En la temporada 2017-18, el parisino seguía sin tener un sitio seguro en el cuadro franjirrojo y aceptó a regañadientes irse al Fuenlabrada. Un par de veranos más tarde logró subir a Segunda División con la escuadra del sur de Madrid. Y fue entonces, en el verano de 2021, cuando el Rayo se decidió a incorporarlo. 

Nteka se había hecho mayor de edad, en términos futbolísticos, y era el momento de tenerlo en propiedad. Y desde ahí, salvo un pequeño intervalo de cesión en el Elche en la segunda vuelta de la campaña 22-23, se ha ido granjeando un puesto en el cuadro vallecano. 

Con contrato hasta 2028, el internacional angoleño es un ídolo para la afición. Su forma de competir, sumada a su condición física, le convierten en un bastión en el ataque del próximo rival del Deportivo Alavés. Aunque es evidente que no todo ha sido un camino de rosas en la entidad que preside Raúl Martín Presa.

Una estafa económica

No en vano, Nteka sufrió una estafa económica hace tres años que le provocó una depresión, un capítulo del que poco más ha trascendido, aunque ayudado por sus compañeros y cuerpo técnico de aquel entonces logró superar. Estuvo a punto de dejar el Rayo, pero consiguió reconducir la situación. 

Ahora, superado el mal trago y con el aliciente de haber jugado competición europea el pasado curso, Nteka vuelve a ser feliz. Acumula 130 encuentros con la camiseta de la entidad de Vallecas y es una de las referencias ofensivas de los de Beñat San José.  

Sin duda que la última década en la vida de Randy Nteka ha tenido altos y bajos. Los sinsabores que a veces depara la vida han estado presentes en un futbolista que recién cumplida la mayoría de edad abandonó a su gente para cumplir el sueño de todo joven cuando da patadas a un balón. 

Cierto que superando obstáculos que no hubiese imaginado, pero a base de constancia ha logrado hacerse un hueco en la élite. Y lo más importante, ya asentado a todos los niveles y a su edad cuenta con recorrido y capacidades más que suficientes para seguir dando saltos en su carrera deportiva. Aquel chico que con 18 años tuvo que limpiar los vestuarios del campo donde entrenaba para sacarse unos euros es hoy un jugador con poso y predicamento en el fútbol español.