Skabidean regresa este último día de fiestas a Vitoria para adueñarse del escenario de las txosnas
Último día de fiestas en la capital alavesa y los sonidos de despedida van a llegar desde las txosnas de la mano de Skabidean. La banda navarra está viviendo un 2026 de nuevo intenso tras la publicación del disco Herri Kuttuna, mientras prepara un 2027 en el que cumplirá 15 años, hará tres eventos especiales en Gasteiz, Bilbao y Pamplona, sacará nuevos temas y, al final de ese camino, decidirá si sigue o no.
View this post on Instagram
Regresan a Gasteiz tras actuar en Italia.
–Sí. Vamos con la furgoneta y llegamos justo para tocar en las txosnas.
También han ido a Japón. ¿Menudo 2026 más internacional, no?
–Y a finales de año tenemos pendiente conciertos en Portugal. Está siendo bastante intenso, la verdad.
Todo eso dentro de una gira sin parar en fiestas, festivales, salas… ¿Hay que adaptarse a cada sitio o Skabidean es igual en cualquier escenario?
–Te adaptas, sobre todo, al tiempo que tienes para tocar. Por ejemplo, estuvimos en Gasteiz en el Batbatean y ahí teníamos una hora, así que fuimos a cañón. Sabes que tienes nueve o diez canciones que tienes que tocar sí o sí y ya está. Pero más allá de eso, es que en estos años nos las hemos visto de todos los colores. En pandemia hicimos unos conciertos conceptuales en la sala Totem (Pamplona), por ejemplo. Es verdad que es más divertido cuando las actuaciones son más de barro, por así decirlo. Como en Japón, que estuvimos en algún garito pequeño y nos lo pasamos pipa porque se te quita un poco esa seriedad de los conciertos grandes. En esos también estás a gusto, por supuesto. Al final, te vas adaptando y a cada cosa le sacas lo suyo.
En el caso de Gasteiz, son casi los últimos en tocar en fiestas.
–Vamos a ver cómo está la gente porque a mí me pillas el 12 o el 13 en San Fermín y tengo ya el cuerpo para pocos amigos (risas). El 6 y el 7, todo lo que tú quieras, pero luego… Pero seguro que en las txosnas está la gente con ganas, como nosotros.
Nuevo disco
Todos estos conciertos son parte de la gira de ‘Herri Kuttuna’, que salió a finales del año pasado. ¿Satisfechos con lo que les está dando, teniendo en cuenta que es la primera vez que han hecho un álbum conceptual?
–Sí. Llevábamos tiempo intentando hacer algo así. Pero queríamos que fuera también algo corto, porque en el disco anterior habíamos metido 17 temas y… El resultado ha sido satisfactorio y en la misma Azoka de Durango, que fue donde se presentó, notamos, en comparación con otras veces, que las ventas fueron superiores. A la gente le gustó mucho la propuesta y nosotros nos sentimos muy cómodos con todo el diseño y lo que hicimos.
Portada del último disco de Skabidean Cedida
Que no deja de ser algo raro en los tiempos que corren, con las bandas lanzando canciones sin pensar tanto en editar un álbum… Aunque, claro, también son momentos de grupos de dos, tres o como mucho personas y Skabidean se salta todo eso.
–Nos gusta hacer lo que hacemos y cómo lo hacemos. Los más mayores del grupo vamos a cumplir 30 años y llevamos ya 15 tocando en pueblos, salas… es un tiempo en el que hemos ido aprendiendo, también de otros. A día de hoy, a nosotros lo que nos gusta es hacer canciones, ver cómo avanza cada idea. No nos paramos a pensar si nuestra formar de trabajar es lo que está haciendo el resto o no. Quienes formamos el grupo, aunque ahora haya gente de otras edades, nos conocimos estudiando en el instituto. Y de la misma forma que hay cuadrillas que hacen un grupo de Fútbol 7 o lo que se, nosotros montamos una banda. Nunca hemos mirado la parte económica de esto, de si nos iba a salir rentable o lo que fuera. Aquí hay amistades reales y para nosotros, todo esto es algo que sucede de manera natural. Y hacemos las cosas que creemos, aunque a veces no salgan como esperábamos.
¿Por ejemplo?
–Gorka Urbizu sacó de golpe todas las canciones de su primer disco en solitario y le funcionó de puta madre. Nosotros hicimos lo mismo antes de este álbum y nos salió el tiro por la culata. Y, sin embargo, pasado el tiempo, hay canciones de ese trabajo (Hau errepikaezina izan da) que tenemos que tocar en los directos porque la gente las pide. También influye la visibilidad que tienes. A nosotros, Gaztea y ETB nos dan cierto espacio pero no como a otros artistas como Janus Lester y Neomak, que parece que son los artistas del siglo. Nosotros no tenemos tanto espacio.
El futuro
Decía que se llevan muy bien, que varios son antes cuadrilla que otra cosa, pero las giras, los ensayos, la furgoneta desgastan…
–Hemos tenido nuestros más y nuestros menos y nuestros menos serios. Ha habido momentos en los que en la furgoneta íbamos 11 músicos y tres técnicos, y, claro, cada uno somos de nuestra madre y tenemos perfiles distintos. Pero como pasa en cualquier grupo humano. Hay que saber llevar los egos de cada uno. También tenemos cierta confianza como para saber que se pueden traspasar algunos límites, algo que yo no haría si estuviera en una banda con gente que no conozco o con la que solo me une hacer canciones. Además, ten en cuenta que nosotros hacemos de todo. No es llegar a un sitio al que te llevan, subir al escenario, tocar y ya está. Estamos todos muy involucrados en todo lo que supone esto. Y eso también desgasta.
La gira iba a terminar en agosto pero ya no.
–Eso es, vamos a estirar hasta noviembre. Siempre nos gusta parar dos o tres meses para juntarnos tranquilamente, preparar canciones y grabar. Pero tenemos algunos conciertos en los próximos meses. La idea es, como el año que viene hacemos 15 años de proyecto, hacer una gira pequeña por Euskal Herria y, después, tres conciertos especiales en Gasteiz, Bilbo e Iruña. Y tenemos claro que a finales de 2027 nos sentaremos y veremos si ya está o estiramos algo más. Lo cierto es que nos llaman muchísimo para tocar y la gente nos sigue de una manera impresionante. Pero a finales del año que viene nos tenemos que reunir y hablar del futuro. Nos apetece hacer una segunda parte de Herri Kuttuna y grabarlo fuera, en algún sitio donde hayan emigrado muchos vascos. Con todo, como te decía, tenemos que reflexionar sobre a dónde va esto. Siempre decimos que vamos a dar menos conciertos, pero terminamos haciendo más. Nos metemos en la rueda y nadie es capaz de pararla. Por eso nos tenemos que parar a analizar las cosas bien. Y hacerlo sin mal rollo, ni nada.
