Nueva edición de la feria de setas y vaca terreña en Kuartango

La feria incluirá gastronomía, deporte rural, música y actividades para niños

En el valle de Kuartango, están listos para celebrar este domingo la XXII edición de la conocida feria Perretxiko y vaca terreña. Al igual que en los dos años anteriores, también habrá espacio para otras razas autóctonas que están en peligro de extinción.

En esta feria habrá muchos productores euskaldunes y euskaldunizkos, ofreciendo productos de artesanía y alimentación en unos 50 puestos: queso, carne, verduras, miel, trufas, panadería, patatas, aceite, vino de Rioja Alavesa y txakoli, y también habrá degustación de carne de vaca terreña (a partir de las 13:00, a 3 euros por pintxo). Los perretxikos también estarán a la venta, esas delicias del final del invierno.

Duración de la feria y actividades

La feria, organizada por el Ayuntamiento de Kuartango junto con la asociación de desarrollo social de Kuartango y Añana, se inaugurará a las 10:00 y finalizará a las 15:00. Al igual que en ediciones anteriores, se esperan más de 5.000 visitantes. Habrá numerosas actividades, entre ellas, espacios para niños con juegos grandes, talleres y puzles de 11:00 a 14:00.

A las 12:00, comenzará el concurso de Herrri Kirolen, organizado por la Federación Alavesa. La charanga Aramangelu animará el ambiente.

El valor de lo autóctono

Los principales atractivos de la feria son la artesanía, la promoción del perretxiko y el ganado de razas autóctonas en peligro de extinción. El objetivo de la feria es
explicar la importancia de las especies autóctonas, para equilibrar el entorno y transmitirlo a las futuras generaciones.

La vaca terreña el año pasado se utilizaba como animal de carga en trabajos rurales, pero la mecanización dejó a este animal obsoleto, sin recursos para su uso. Con el tiempo, comenzaron a vender su carne, convirtiéndose en un tesoro de la gastronomía alavesa.

El Ayuntamiento de Kuartango invita a los ciudadanos a disfrutar plenamente de la relación con la naturaleza, en la ribera del río Baias, alrededor de las montañas de Árkamo, Gibijo y Badaia, con la esperanza de conocer los productos a precios especiales.