Recuerdos surgidos por un apagón general en el día de San Prudencio
Con la presencia de San Prudencio, el ambiente festivo era intenso. Alrededor de las 12:30, en el Artium, las autoridades estaban listas para entregar la Medalla de Álava. Pero de repente, todo se apagó. Estábamos en Armentia y los móviles tenían problemas, pero con las tortillas y la sidra, no notamos nada, dice Sandra, una de las personas que participó en las encuestas.
Tras el apagón
En el museo, el evento programado se canceló. El tranvía y el servicio de BEI tuvieron problemas, y algunas personas quedaron atrapadas en los ascensores. Sin embargo, debido a la coincidencia con el día festivo, la corta duración del apagón redujo los problemas generados en varios lugares. Por ejemplo, Tania supo que al salir de los campamentos, todos los semáforos no estaban funcionando. Así, otras varias personas -Andrea, Jon, Estibaliz, Mónica– compartieron sus experiencias, incluida Vicky, que tuvo que tomar el ascensor y se apresuró.
Aun así, hubo varias personas que, alejadas del centro, no vieron el apagón: Pilar y Zaida estaban en casa, y esta última estaba preparando la comida del día, con fuego de gas y batería solar. Tenían latas y tiraron de ellas. Olga, que estaba preparando el almuerzo en casa, se enteró de lo que estaba sucediendo por la radio. Almudena, al haber una tienda abierta, fue a comprar velas, carne y pan. Renata estaba trabajando desde casa, y otras varias personas también estaban ocupadas en diferentes tareas.
