Partido entre Baskonia y Hapoel Tel Aviv en un ambiente inusual
Este viernes, el Baskonia recibió al equipo Hapoel Tel Aviv en el Buesa Arena, un equipo israelí que no goza de mucha simpatía en la capital alavesa. El partido fue un encuentro de la Euroliga y se disputó en un ambiente extraordinariamente inusual, sin público.
El evento comenzó a las 18:30 horas con una protesta contra Israel desde un centro cívico del norte, y las medidas de seguridad tuvieron una presencia abrumadora, condicionando tanto la entrada como el ambiente. A lo largo del día, la Ertzaintza desplegó tres furgonetas y más de veinte agentes, que no cesaron en su labor de vigilancia, y tanto el club como agentes de paisano asumieron responsabilidades en los alrededores.
Las entradas del Buesa Arena fueron controladas de manera rigurosa, verificando los documentos de acreditación. Entre las personas presentes se encontraban 20 periodistas, una mesa de anotaciones, algunos operadores de pista y familiares de los jugadores.
De hecho, el ambiente fue muy frío y silencioso, con aplausos y críticas débiles, y la música clásica marcó el tono del evento.
La duración del partido en ese ambiente inusual hizo que el sonido y todos los aspectos visuales tuvieran una atención especialmente alta, lo que contribuyó a hacer el ambiente aún más singular.
